Según la Policía, Caldera dio negativo en alcoholemia: ahora resta explicar los daños y la violencia posterior
El choque ocurrido en Chiriguanos sigue generando repercusiones y abre varios interrogantes que deberán ser aclarados por la investigación. Según el informe policial, Antonio Osvaldo Caldera dio negativo en el test de alcoholemia y el impacto contra una vivienda habría sido consecuencia de una falla mecánica en la camioneta Toyota SW4 negra que conducía.
El dato no es menor, porque modifica parte de la primera lectura pública del caso. Sin embargo, tampoco alcanza para cerrar la discusión. El vehículo terminó incrustado contra el frente de una casa perteneciente a Noelia Erica Merino, provocando daños importantes en la estructura y dejando el inmueble en una situación delicada.
La evaluación realizada tras el siniestro detectó desprendimientos, caída de mampostería y una rajadura de gran tamaño en una zona de aproximadamente cuatro por tres metros. Por ese motivo, la vivienda no estaría en condiciones de ser habitada ante el riesgo de derrumbe. Los daños materiales fueron estimados en alrededor de $3.000.000.
Frente a este escenario, la investigación deberá determinar con precisión qué ocurrió antes del impacto. Si realmente existió un desperfecto mecánico, las pericias tendrán que confirmarlo con claridad. También deberá establecerse cómo se responderá ante el perjuicio sufrido por la familia damnificada, que quedó con su vivienda comprometida.
Pero el caso no terminó con el choque. Minutos después, la situación derivó en un episodio de violencia todavía más grave: un grupo de personas atacó la camioneta y agredió físicamente a sus ocupantes con golpes y elementos contundentes. La intervención policial permitió dispersar a los agresores y trasladar a los involucrados para resguardar su integridad.
Los ocupantes del vehículo fueron sometidos a controles médicos, toxicológicos y de alcoholemia, todos con resultado negativo. Caldera fue diagnosticado con lesiones leves, mientras que uno de sus acompañantes sufrió lesiones de mayor gravedad y quedó internado.
El episodio deja una escena preocupante: una vivienda dañada, personas golpeadas y una comunidad atravesada por versiones cruzadas. La reacción violenta posterior al choque no puede naturalizarse ni quedar al margen de la investigación, porque sumar agresiones no repara daños ni reemplaza el accionar de la Justicia.
Ahora resta que las autoridades avancen con pericias, responsabilidades y respuestas concretas. El informe policial marcó un dato clave al descartar alcohol en sangre, pero todavía quedan puntos sensibles por explicar: el origen de la falla, la reparación del daño causado y la identificación de quienes participaron del ataque posterior.