Inflación de 2,9% en febrero: el Gobierno habla de desaceleración, pero los precios siguen golpeando el bolsillo
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de febrero fue del 2,9%, una cifra que se mantiene prácticamente sin cambios respecto al mes anterior y que lleva el aumento de precios al 33,1% interanual.
Desde el Gobierno nacional destacaron el dato como parte del proceso de desaceleración inflacionaria que aseguran haber iniciado desde el comienzo de la gestión. Sin embargo, en la vida cotidiana el panorama parece más complejo: en supermercados, comercios de barrio y servicios básicos, muchos consumidores siguen encontrando subas permanentes en los precios.
De acuerdo con los informes económicos, algunos de los rubros que más presionaron sobre el índice fueron vivienda, tarifas y alimentos, con aumentos por encima del promedio general.
Tras conocerse el dato, el ministro de Economía Luis Caputo afirmó que la economía atraviesa una etapa de “corrección de precios relativos”, una explicación que desde el oficialismo utilizan para justificar el reacomodamiento de tarifas y otros valores de la economía.
No obstante, esa explicación técnica choca con la percepción de muchos argentinos. Para gran parte de la población, la inflación puede mostrar una desaceleración en las estadísticas, pero el costo de vida sigue siendo alto y el dinero cada vez alcanza menos en las góndolas.
Economistas advierten que, aunque el índice inflacionario se redujo en comparación con los niveles extremos registrados en 2023, la inflación mensual todavía se mantiene cerca del 3%, un nivel que sigue siendo elevado para una economía que busca estabilizarse.
En ese contexto, el debate vuelve a instalarse en la calle: ¿la inflación realmente está bajando o simplemente cambió la forma en que se explica el aumento de los precios?
Mientras el Gobierno insiste en que el proceso económico está encaminado, la sensación en muchos hogares argentinos continúa siendo la misma: llenar el changuito del supermercado sigue siendo cada vez más difícil.