Deuda, tasas usureras y salarios en caída: uno de cada cuatro argentinos ya no puede pagar
El fenómeno no es aislado ni coyuntural. Según distintos relevamientos privados, el crédito no bancario —principalmente el que ofrecen fintechs y billeteras digitales— atraviesa un deterioro acelerado, con niveles de incumplimiento que superan ampliamente al sistema financiero tradicional.
Detrás de estos números hay una realidad mucho más profunda: salarios que no alcanzan, consumo sostenido con deuda y tasas que asfixian. En muchos casos, los préstamos en este circuito tienen intereses hasta un 90% más altos que los bancos, lo que convierte a estas herramientas en una trampa difícil de abandonar.
La situación se vuelve aún más preocupante al analizar la evolución: en poco más de un año, la proporción de créditos en situación normal cayó drásticamente, mientras crecen los casos considerados directamente “irrecuperables”.
Lejos de ser una solución, el acceso fácil al crédito digital parece haber profundizado el problema. Plataformas que prometían inclusión financiera hoy son señaladas por alimentar un sistema donde cada vez más personas se endeudan para cubrir gastos básicos, entrando en un círculo del que resulta casi imposible salir.
El dato es contundente y deja una pregunta incómoda:
👉 ¿Se está sosteniendo el consumo con deuda mientras se deteriora el ingreso real?
Lo cierto es que el crecimiento de la mora no solo refleja dificultades individuales, sino un problema estructural que atraviesa a toda la economía. Analistas advierten que este escenario podría tener efectos en cadena, impactando también en el sistema financiero en su conjunto.
Mientras tanto, la realidad golpea en silencio: cada vez más argentinos dependen del crédito para vivir, pero ya no pueden pagarlo.