EL CONSUMO NO ARRANCA: caen las ventas en supermercados y crece la presión sobre las familias
El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en el arranque de 2026. Según datos oficiales, las ventas en supermercados registraron una caída del 1,2% interanual en enero, mientras que en la comparación mensual también se evidenció un retroceso del 1,5% respecto a diciembre.
Este nuevo descenso confirma una tendencia que preocupa: el consumo no logra recuperarse y refleja el impacto directo de la pérdida del poder adquisitivo en los hogares argentinos.
En paralelo, el comportamiento de compra muestra cambios claros. Muchos consumidores migran hacia mayoristas o buscan alternativas más económicas, en un intento por sostener el gasto diario.
Más deuda para sostener el consumo
El deterioro del ingreso también se traduce en una mayor dependencia del crédito. Según informes económicos, el endeudamiento de los hogares sigue siendo elevado, especialmente en el sistema no bancario, donde se concentra gran parte del financiamiento al consumo.
Incluso, la morosidad en este tipo de créditos muestra niveles altos, lo que enciende alertas sobre la capacidad de pago de muchas familias.
Menos consumo, más ajuste
El escenario actual muestra un patrón claro:
✔️ Menos compras en supermercados
✔️ Cambios en hábitos de consumo
✔️ Mayor uso del crédito para gastos básicos
En este contexto, los analistas coinciden en que el consumo sigue condicionado por la inflación, la caída del salario real y la incertidumbre económica.