ALERTA EN LA ECONOMÍA: crece la morosidad empresarial y ya golpea a una de cada ocho firmas
La crisis económica empieza a mostrar un nuevo frente de preocupación: la morosidad ya no solo afecta a las familias, sino también a las empresas.
Según datos recientes, una de cada ocho firmas presenta atrasos en el pago de sus créditos, reflejando el impacto de un contexto cada vez más complejo para la actividad económica.
El fenómeno marca un cambio de escenario. Durante meses, el problema estuvo concentrado en los hogares, pero ahora la falta de liquidez y la caída del consumo comienzan a golpear directamente al sector productivo.
Efecto dominó en la economía
El aumento de la morosidad empresarial no es un dato aislado. Se vincula con una cadena de factores que se retroalimentan:
✔️ Menor consumo
✔️ Caída de ventas
✔️ Dificultades para afrontar créditos
✔️ Atrasos en pagos
Este “efecto dominó” pone en riesgo la cadena de pagos y puede trasladar el problema a proveedores, trabajadores y otras empresas.
Las pymes, las más golpeadas
El impacto es especialmente fuerte en pequeñas y medianas empresas, que tienen menos margen financiero y dependen directamente del nivel de actividad.
En este contexto, especialistas advierten que el aumento de la morosidad es una señal clara de enfriamiento económico, que podría profundizarse si no mejora el consumo en los próximos meses.
Un problema que se expande
Si bien el nivel de mora en empresas todavía es menor que en familias, viene creciendo de forma sostenida.
De hecho, en el último año el atraso en pagos corporativos aumentó, aunque de manera más moderada que en los hogares, donde el deterioro fue más acelerado.
El dato enciende alertas: cuando las empresas empiezan a tener dificultades para pagar, el problema deja de ser solo social y pasa a ser estructural en la economía.