Crece la preocupación: uno de cada cinco niños dejó de ir al médico por problemas económicos
El informe advierte que cada vez más familias se ven obligadas a postergar consultas, estudios o tratamientos por no poder afrontar los costos, lo que pone en riesgo el seguimiento sanitario de los más chicos. Esta problemática no solo afecta la atención inmediata, sino que también puede derivar en diagnósticos tardíos y complicaciones a largo plazo.
Especialistas señalan que el acceso a la salud se está volviendo desigual, con sectores vulnerables que priorizan otras necesidades básicas frente a la imposibilidad de cubrir gastos médicos. En este contexto, los niños son uno de los grupos más afectados.
Además, se destaca que las barreras económicas no son el único obstáculo: en muchos casos se suman dificultades estructurales del sistema, como demoras en la atención o falta de recursos, lo que profundiza aún más la situación.
Este escenario enciende señales de alerta, ya que el control médico en la infancia es clave para prevenir enfermedades, garantizar un desarrollo saludable y detectar a tiempo posibles problemas.
La situación expone una problemática creciente: el acceso a la salud deja de ser universal y comienza a depender, cada vez más, de la realidad económica de cada familia.