La UNaF asegura que sus laboratorios retomaron actividad plena en el campus
Los laboratorios de la Universidad Nacional de Formosa volvieron a tener actividad plena en el campus, según informaron desde la propia institución. La reactivación alcanza a distintas áreas vinculadas con la investigación, la formación profesional y la asistencia técnica a sectores productivos.
El responsable de la Unidad de Vinculación Tecnológica, Rodrigo Kratochvil, indicó que la recuperación de estos espacios fue posible a partir de trabajos de mantenimiento edilicio, puesta a punto de equipamiento y adquisición de reactivos. Según explicó, el objetivo fue garantizar condiciones básicas para que investigadores, técnicos, estudiantes y docentes puedan desarrollar sus tareas con normalidad.
Entre los espacios en funcionamiento se encuentra el Laboratorio de Productos Apícolas de Formosa, dependiente de la Facultad de Recursos Naturales, donde se realizan evaluaciones de análisis sensorial sobre mieles de abejas nativas sin aguijón, en el marco de un proyecto de investigación doctoral.
También se destacó el trabajo del laboratorio de forrajes y agroalimentos, que brinda apoyo a carreras como Ingeniería Zootecnista e Ingeniería Forestal, además de participar en proyectos de investigación, tesis de grado y posgrado, y asistencia a productores de la provincia y la región.
En paralelo, desde el área de Hidráulica informaron la creación del Gabinete de Hidrología Aplicada, orientado al fortalecimiento institucional, la formación de jóvenes investigadores y el análisis del escurrimiento de aguas de lluvia dentro del campus universitario.
La universidad también puso en valor el laboratorio de mecánica computacional y diseño experimental, vinculado a la carrera de Ingeniería Civil. Allí se desarrollan actividades teórico-experimentales, seminarios y conversatorios, con el propósito de visibilizar la producción académica y tecnológica generada en estos espacios.
La puesta en funcionamiento de los laboratorios representa un dato relevante para la comunidad universitaria, en un contexto donde la investigación pública necesita sostener infraestructura, recursos y continuidad para responder a demandas académicas, científicas y productivas.