Consumo en caída libre: Formosa registró su peor récord en nueve años
El registro más bajo en casi una década
La actividad en las grandes superficies comerciales de la provincia tocó fondo. De acuerdo con las mediciones oficiales y privadas del sector, el volumen de compras retrocedió a niveles que no se observaban desde hace nueve años.
El derrumbe de las ventas ubicó a Formosa en el último lugar del ranking nacional, mostrando una contracción mucho más profunda que la media observada en el resto de las provincias del país.
Esta baja sostenida refleja una transformación drástica en los hábitos cotidianos de compra, obligando a los consumidores a prescindir de segundas marcas o recortar directamente en alimentos esenciales.
Poder adquisitivo en jaque y ajuste familiar
El factor determinante detrás del histórico descenso es el deterioro del salario real frente al incremento constante en los precios de los productos de primera necesidad.
Los ingresos familiares perdieron terreno frente al costo de vida, lo que provocó que el ticket promedio de compra sufra una reducción drástica en términos reales mes tras mes.
El escenario se agrava en el sector comercial local, donde los supermercados reportan una menor rotación de mercadería y caídas en los márgenes de rentabilidad para sostener la estructura de costos operativos.
Perspectivas de un sector en alerta
El impacto de esta recesión en el consumo no solo golpea a los hogares, sino que enciende alarmas en toda la cadena de abastecimiento y distribución de la región.
Empresarios y supermercadistas advierten que la falta de repunte en la demanda pone en riesgo la estabilidad del empleo en el rubro si no se logra recomponer el circulante en la calle.
La tendencia negativa confirma que Formosa atraviesa uno de los momentos más complejos para el comercio minorista, a la espera de medidas o incentivos que reactiven el poder de compra local.