Portillo propone crear un sistema regional de transporte para conectar pueblos del centro-oeste formoseño
En el centro-oeste de la provincia de Formosa, miles de vecinos enfrentan diariamente una dificultad que afecta su vida cotidiana: la falta de un sistema de transporte público que conecte de manera regular y segura a las localidades de la región.
Las ciudades de Las Lomitas, Pozo del Tigre, Estanislao del Campo e Ibarreta, ubicadas sobre la Ruta Nacional 81, junto con los pueblos de Zalazar, Lugones y San Martín 2, sobre la Ruta Nacional 86, funcionan en la práctica como una misma región social, económica y administrativa.
En este territorio viven aproximadamente 50.000 personas, muchas de las cuales necesitan trasladarse con frecuencia entre estas localidades para realizar trámites en ANSES, PAMI, bancos, tribunales, hospitales, escuelas o lugares de trabajo.
Sin embargo, actualmente no existe un servicio de transporte público regional que garantice esos traslados.
Ante esta situación, muchas personas deben recurrir a autos particulares o remises informales, en algunos casos sin habilitación ni controles, pagando costos que oscilan entre 20.000 y 60.000 pesos por viaje, una cifra elevada para jubilados, trabajadores y familias de la zona.
La problemática resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que en la región funcionan cuatro intendencias, una comisión de fomento y una delegación vecinal, es decir, seis administraciones públicas, sin que hasta el momento se haya impulsado una solución integral al transporte regional.
Frente a este escenario, el doctor Mario Egidio Portillo propuso abrir el debate público e impulsar la creación de un Sistema Regional de Transporte del Centro-Oeste, que permita conectar de forma regular las localidades de Las Lomitas, Pozo del Tigre, Estanislao del Campo e Ibarreta, e integrar también a los pueblos de la Ruta Nacional 86: Zalazar, Lugones y San Martín 2.
La iniciativa contempla la implementación de un corredor regional de transporte con minibuses habilitados, horarios previsibles, tarifas accesibles y paradas señalizadas, con el objetivo de facilitar el traslado seguro y económico de los vecinos.
Según Portillo, “no se trata de una obra imposible ni de una inversión inalcanzable. Se trata de organización, decisión política y trabajo conjunto entre municipios y provincia”.
“El transporte regional no es un lujo. Es una herramienta básica para que la gente pueda trabajar, estudiar, atender su salud o cobrar una jubilación sin tener que gastar una fortuna en trasladarse”, señaló.
La propuesta busca instalar el tema en la agenda pública y promover un debate sobre la necesidad de integrar a los pueblos del centro-oeste formoseño mediante un sistema de transporte accesible, seguro y regular.
“Cuando una región no tiene transporte, también se limita su desarrollo. Conectar nuestros pueblos es una forma concreta de mejorar la vida de la gente”, concluyó Portillo.