Combustibles vuelven a subir en Formosa mientras el petróleo supera los 100 dólares y el Gobierno sigue ajustando impuestos
El nuevo ajuste se produce en un contexto marcado por la actualización de impuestos aplicada por el Gobierno nacional y por la volatilidad del mercado internacional del petróleo, factores que terminan trasladándose al precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
En los últimos días, el precio internacional del crudo volvió a ubicarse por encima de los 100 dólares por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el temor a interrupciones en el suministro global de energía.
La tensión geopolítica en la región del Golfo Pérsico incluso provocó fuertes subas en los mercados energéticos, ya que el estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial— atraviesa una crisis que afecta el transporte marítimo y genera incertidumbre sobre el abastecimiento global.
Analistas internacionales advierten que si la situación se prolonga, el precio del petróleo podría seguir escalando y algunos escenarios incluso contemplan valores cercanos a 150 dólares por barril, lo que presionaría aún más sobre la inflación energética en distintos países.
En Argentina, este escenario internacional se combina con decisiones internas que también impactan en el precio de los combustibles. La actualización de impuestos a los combustibles y los ajustes periódicos aplicados por las petroleras terminan trasladándose al surtidor, afectando directamente el bolsillo de los consumidores.
El resultado es un panorama complejo: subas internacionales del petróleo, presión fiscal interna y aumentos consecutivos en las estaciones de servicio, una combinación que vuelve a golpear el costo de vida y genera críticas desde distintos sectores económicos.
Mientras tanto, los conductores y transportistas advierten que el encarecimiento del combustible impacta en toda la cadena productiva, desde el transporte hasta los precios finales de los alimentos y servicios.