Conmoción en la EPES 51: Grave denuncia de abuso y abandono escolar
Un infierno puertas adentro
El relato de la madre expone una realidad alarmante dentro de las aulas de la Escuela Provincial de Educación Secundaria (EPES) N° 51. Según su testimonio, el menor venía sufriendo situaciones de acoso y abusos reiterados por parte de otros alumnos del mismo curso, un escenario que destruyó la rutina y la salud emocional del adolescente.
La gravedad del caso no solo radica en los presuntos ataques perpetrados por sus compañeros, sino en el entorno de desprotección en el que se habrían desencadenado. Las alarmas se encendieron cuando el joven no pudo sostener más el calvario y confesó lo que ocurría en el ámbito escolar.
Silencio institucional y desamparo
Lejos de encontrar un espacio de contención y soluciones inmediatas, la familia se topó con una barrera burocrática y una aparente indiferencia. Al presentarse ante las autoridades de la EPES 51 para exigir medidas urgentes y sanciones, la madre aseguró haber recibido respuestas evasivas y una marcada inacción institucional.
"Miraron para otro lado", reclaman desde el entorno de la víctima, apuntando directamente a la dirección del colegio por no haber activado de forma eficiente los protocolos de actuación ante casos de violencia y abuso escolar. Esta supuesta negligencia dejó al menor en una situación de extrema vulnerabilidad.
La peor decisión: dejar la escuela
Ante el temor generalizado por la integridad física y psicológica del alumno, y frente a la falta de garantías por parte de los directivos, la familia tomó una drástica determinación: desvincular al adolescente de la institución para protegerlo.
La denuncia formal ya ha trascendido las paredes del colegio y busca que el Ministerio de Cultura y Educación tome cartas en el asunto. El caso ha generado una fuerte indignación en la comunidad educativa local, abriendo un urgente debate sobre la seguridad en las escuelas y la complicidad del silencio directivo.