Formosa limpia 4.000 cuadras de cunetas ante la amenaza del “Fenomeno del Niño”
La capital formoseña enfrenta un desafío monumental en su infraestructura urbana: mantener despejadas las cerca de 4.000 cuadras de cunetas a cielo abierto que atraviesan la ciudad.
Ante las advertencias meteorológicas que prevén la llegada del fenómeno del "Super Niño" a partir de octubre, las cuadrillas municipales decidieron adelantarse e intensificar los trabajos preventivos en los puntos más críticos.
Estrategia en dos etapas: de los canales al barrio
El plan de contingencia prioriza en primera instancia los canales principales de drenaje, donde se despliegan excavadoras y maquinaria pesada para retirar sedimentos acumulados.
Una vez garantizada la fluidez en las vías principales de descarga, las tareas avanzan hacia el "cuneteo" secundario frente a los domicilios particulares, organizados por zonas estratégicas.
Los obstáculos urbanos que frenan el agua
Desde la Dirección de Mantenimiento de la Vía Pública remarcaron que el trabajo continuo se enfrenta a barreras cotidianas. Entre las principales complicaciones aparecen accesos vehiculares construidos por vecinos con caños mal ubicados o de tamaño insuficiente.
A esto se suma la proliferación de residuos domiciliarios, botellas y restos de poda arrojados a los zanjones, factores que terminan tapando las bocas de tormenta cuando se desatan las tormentas.
El rol clave de los vecinos
Para garantizar que el agua escurra sin contratiempos, la comuna solicitó la colaboración de la comunidad mediante hábitos básicos de limpieza y prevención.
Entre las recomendaciones principales se destacan respetar los horarios de la recolección de basura, evitar podas previas a días de lluvia y consultar de manera previa al municipio antes de colocar tubos de drenaje en las entradas de las viviendas.